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Anamórfosis

El ejercicio de mirar sesgadamente
Ciertas imágenes suponen un ángulo específico de nuestra mirada para que la refracción oblicua de los rayos de luz imprima en la retina del observador un rostro enigmático, una forma novedosa, un terror incomprensible. Así es que entidades abstractas o concretas habitan en el sesgo del aire esperando, sin torcer la mueca, a ser rescatadas del letargo por aquél que incurra en el rincón preciso, en el grado angular desde el cual la dimensión etérea se despliega como un libro que esconde maquetas de cartón. Pero estos modelos tienen vida y movimiento, ocupan su porción de tiempo y de espacio relativos, y ejercen su condición de presa ante el ojo sagaz de nuestro desengarabintintangulador predilecto.
Forma de las formas, la anamorfosis es tanto un camuflaje como un mensaje cifrado, y el espectador aguzado es tanto un cazador como un criptólogo que en sus tareas de espionaje descifrará el misterio. Para su asombro, la forma cifrada tiene su forma… y hay alguien que lo mira transversalmente desde otro lado.

Publicada en el número II del Heraldo de Tabarís, May 2009




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Humor Vítreo

Cataratas en los ojos. Otro signo inequívoco de nuestra condición espacial y geográfica. Supone un deslumbramiento, una pérdida de transparencia y un barrido de las tonalidades hacia el color amarillo. Al mismo tiempo, denota caudales y desniveles. 
Mirar es hacer entrar luz por los agujeros más altos de la cara. Volverse recipiente, como siempre, de todo lo que puedan ingerir esas esferas adheridas a un manojo de nervios.  Pero un accidente geográfico, un desnivel territorial, ha producido en mí un humor caudaloso. Cae formando esta cortina que protege la caverna que la misma erosión cavó en mi cráneo. Y ahí me refugio de las luces exteriores, del borde de las cosas, de la nitidez exacerbada. Recurro al borramiento, al impresionismo, me pongo bizco y estoy a salvo de lo otro.
Aunque a veces (muchas veces) quisiera comprobar que existen delgadas líneas negras bordeando la geometría de las cosas, como en un dibujo animado. Por momentos necesito trazos gruesos, como la piel de Vilma Pi…

Muela de juicio

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No tener ni la más mínima certeza es, quizás, la fuerza motora del multiverso. Lo que no se sabe, se inventa, se imagina, se esculpe y se pone en marcha eso que seguramente produjo disparates tales como los microorganismos unicelulares o los Juan Carlos Bustriazo Ortiz. Cuesta adentrarse, la inseguridad es territorio salvaje. Cuesta despojarse de decilitros de información pegajosa, de singularidades densas. Aunque basta con cerrar y abrir los ojos, lavarse bien las orejas y atender la música, esa incertidumbre plena de goce.

VIGESIMA PRIMERA PALABRA
J. C. Bustriazo Ortiz (2008) / Rojo Estambul (música)

Cómo será la cola de una bruja?
Azafranada, viola, miel, canela,
color durazna, de damasca prieta,
poema escarlata, ciclamor de luna?
Color de espiga, leche, tuna, hoguera,
o de ostra de oro, de sirena intensa?
Cómo será la Cola de la Bruja?
Yo me pregunto, pobre Juanca.
Nunca sabrás del todo porque te es tiniebla!