miércoles, 14 de julio de 2010

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Dr J. y los múltiples escondidos

Stevenson / El extraño caso del Dr Jekyll y Mr. Hyde

Al menos se anima a decir nuestro Jekyll que la duplicidad es una primera instancia de lo múltiple. El doctor es, sabemos, doble. También su casa, mitad residencia, mitad laboratorio. La misma Londres, dividida entre las actividades diurnas y nocturnas, los barrios bajos y los residenciales, el centro y el suburbio, la sociedad burguesa y los homeless. El claroscuro, aludido continuamente por el narrador, es una clara muestra de lo que Stevenson está denunciando y que pone en boca de Jekyll como una guerra encarnizada entre las dos naturalezas del hombre.
Pero el doctor avanza donde el autor ya no hace pie. Admite sus límites pero sospecha fronteras más amplias: “y aventuro la profecía de que el hombre será reconocido al cabo como una nueva comunidad de múltiples ciudadanos independientes y heterogéneos”(Op.Cit.)

2 comentarios:

  1. la que se quedó a vivir en los pasillos19 de julio de 2010, 14:32

    la instancia de lo múltiple se escribe, se vuelve a escribir, una y otra vez, como Sybil (1973). Será que no deja de escribirse, porque, de algún modo, nos cuesta que sea verdad: ay, fieles discípulos de los griegos y de HEIDEGGER!¡Cómo cuesta no ser único!

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  2. ... y los griegos tenían un panteón olímpico tan múltiple! Qué les pasó?

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