martes, 17 de septiembre de 2013

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Zombis en Calcuta

Brite / Calcuta, señor de los nervios


Vuelvo a mi ciudad natal, al útero del mundo y la concha de mi madre, por donde los muertos ya caminaban antes del apocalipsis zombi. Esa ciudad de perfumes exóticos y nauseabundos. El lugar de los templos. ¿A qué vine? Tal vez a encontrarme con la sustancia alimenticia, con el nervio caníbal.
Poppy Z. Brite me conduce por calles en las que cuesta diferenciar qué está vivo y qué es carne muerta. Porque todos caminan igual, los negocios siguen abiertos, los templos se llenan de acólitos como de milagros. Las caras vecinas se parecen, los peatones deambulan hambrientos y se reúnen en las esquinas a compartir los cuerpos. Placentero y placenta son palabras similares, idénticamente nutritivas.
Y ahí está Ella, mirándome con un ojo vertical entre las piernas. Kali es la diosa de este mundo. Su sonrisa parece satisfecha.