domingo, 9 de octubre de 2016

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Las verdes ideas incoloras


La ciencia cognitiva nos devuelve al binomio alma-cuerpo. Reciclamos el concepto y actualizamos la terminolgía. La mente es el software. El cerebro es hardware.

Quizás de puro supersticioso, en un querido sarcófago de cartón, guardo el cadáver verde y brillante de un cartucho de Nintendo. Su morfología no permite descifrar qué clase de espíritu la habitaba. No hay nada en esos senderos dorados que recuerde al plomero italiano de mostacho oscuro que comía hongos para crecer y flores para ser indestructible. Ese cuerpo quieto no se le parece en nada.

Será que nunca estuvo ahí. Que el laberinto al que la luz era sometida, despertaba en mi mirada un ser inmaterial. La vida está del lado del que ve, nunca en la cosa. Quien lea hoy o mañana este acertijo seguramente participe de la misma maravilla.